Várices en las piernas, causas y consecuencias

Las venas llevan la sangre desde todos los órganos del cuerpo hasta el corazón, y las piernas contienen dos grupos principales de las mismas: Venas superficiales, debajo de la capa grasa de la piel, y profundas, que se encuentran en los músculos de la pantorrilla.

Causas de las várices

Normalmente, la presión de la sangre en la venas es baja, por eso, las venas profundas necesitan ser comprimidas para propulsar la sangra hacia arriba para alcanzar el corazón. Esta propulsión es causada por los músculos de la pantorrilla. En ese orden de ideas, las várices son venas superficiales dilatadas de las piernas. Por eso en este apartado conoceremos las causas de las várices.

 

Aunque no exista una causa precisa, la razón principal es la debilidad de las paredes de las venas superficiales. Esto puede ser originado por factores hereditarios. La coagulación excesiva causada por acumulación de grasa en venas y arterias periféricas aumenta la presión que necesitan las venas profundas de la pantorrilla para impulsar la sangre hacia arriba, descargando entonces un poco el trabajo en las venas superficiales, produciendo el estiramiento. También la pérdida de elasticidad incrementa con el paso de los años, estirando las venas y tornándolas más anchas. Este ensanchamiento separa las cúspides de las válvulas de las venas, que pierden así su función de impedir el flujo de sangre retrógrado, por lo que la vena varicosa se llena rápidamente cuando la persona está de pie y pueden verse en la superficie de la piel, como desigualdades tortuosas.

Además de ser antiestéticas, las várices suelen doler y producen sensación de cansancio. Lastimosamente, no hay un tratamiento para eliminarlas, sólo para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Algunos optan por realizarse una cirugía que consiste en la extracción de las venas varicosas existentes, sin embargo, la tendencia a desarrollarlas más adelante no se elimina con la cirugía.