¿Has estado demasiado tiempo expuesto al sol?

Cuando nos realizamos un bronceado sin una protección adecuada, o se está demasiado tiempo expuesto al sol en la vida cotidiana, la piel sufre quemaduras que pueden ir desde un leve aumento del tono de la piel hasta una grave insolación. Este artículo explica cómo cuidar la piel quemada por el sol, pues es importante contar con un tratamiento inmediato que impida que la quemadura empeore, sin embargo, es conveniente visitar al médico si la misma es muy grave.

Como cuidar la piel quemada por el sol

El cuerpo, al ser sometido a temperaturas muy altas muestra signos de deshidratación, así que es importante hidratarse por dentro y por fuera. Después de una gran exposición sin protección adecuada, es necesario beber mucha agua y tomar una ducha con agua a temperatura ambiente (no frotes la piel, pues podrías irritarla).

Además la hidratación permitirá una regeneración más rápida de las células de la piel. Las lociones a base de aloe vera que venden en las farmacias proporciona un efecto calmante y además curará rápidamente la quemadura. También puedes aplicar el gel que se extrae de la penca del aloe vera directamente en la piel. Otra forma de cuidar la piel quemada por el sol es usar prendas que cubran bien el área afectada, sobre todo el pecho y el rostro, zonas delicadas pues se resecan y arrugan de forma notoria si no se cuidan adecuadamente. Usa sombrero para resguardar el rostro.

Aplica en tu piel un protector solar que se adecúe a tus necesidades, consulta a un dermatólogo para que te recomiende el más favorable. Aunque haya temporada nublada o de invierno el sol quema de forma indirecta, así que incluso en esas épocas deberás utilizar, aunque con un factor de protección más bajo que en períodos soleados.

Otra forma natural de cuidar la piel quemada es utilizando la maicena, o harina fina, en las áreas donde la ropa roza la piel por el movimiento para refrescar y disminuir la irritación.