Congestión o secreción nasal en los bebés: consejos

Existen numerosas razones por las que un bebé pueda presentar secreción nasal, hablamos de infecciones virales, bacterianas y las alergias causadas por polvo y aroma de la ropa. El bebé moqueará si está expuesto al humo que expelen  fumadores, cuando le están saliendo los primeros dientes, estas secreciones tienen diferente espesor y color según sea la causa, los casos de congestión nasal no son tratables con antibióticos y muchos pediatras no recomiendan medicamentos específicos, los papás deben observar este tipo de manifestación y según sea el caso, tratar con remedios caseros.

COMO TRATAR LA SECRESIÓN NASAL DE UN BEBÉ

Algunos instrumentos han sido diseñados y se introducen por las fosas nasales, para aspirar el exceso de mucosidad en recién nacidos, estas aspiraciones  se hacen colocando boca abajo el bebé cómodamente sobre una almohada, se introduce la punta del instrumento por las fosas nasales y se aprieta la goma del aspirador, la mucosidad floja se coloca en un pañito para su observación y luego se desecha, este proceso se repita cada dos o tres horas dependiendo de la cantidad de moco que el párvulo secrete.  Normalmente los bebés se sienten molestados e incómodos cuando se realiza este procedimiento. Si la humedad en el hogar es baja las fosas nasales del niño se irritan y provocan mucosidad con dolores de garganta. Si la humedad relativa en la habitación es baja,  provoca que las fosas nasales se irriten, también es frecuente la molestia en la garganta, se emplea un humidificador que generalmente se indica para el tratamiento de resfriados, alergias y dificultades respiratorias con secreciones nasales. Si el niño presenta complicaciones por asma y exceso de mucosidad,  los papás deben vigilar el nivel de sedimentación de polvo blanquesino en la barra de la máquina e informar a su pediatra, quien podrá recomendar otro tipo de tratamiento y desempolvado de la habitación